¿Qué es la Condromalacia rotuliana?

La condromalacia rotuliana o condromalacia patelar es una de las lesiones más comunes en los runner´s, tanto así que es conocida también como “rodilla del corredor”. Algunos traumatólogos y fisioterapeutas sugieren que el término correcto es síndrome de dolor patelo-femoral (SDPF).

⚠️ Si bien algunas personas pueden denominarla rodilla del corredor, realmente la patología que recibe este nombre popular es distinta, tal vez te interese leer sobre ella: rodilla del corredor.

La condromalacia rotuliana es el desgaste o degeneración del cartílago articular que se encuentra cubriendo la parte posterior de la rótula. El cartílago articular se encarga de amortiguar las fuerzas que inciden sobre la articulación de la rodilla, y este recubre el fémur la rodilla y la rótula. Si este cartílago sufre un desgaste constante se genera el dolor propio de esta patología.

La condromalacia rotuliana es una patología que aumenta su incidencia a medida que avanzamos en edad, en personas  sedentarias que sobrecargan la rodilla (por su peso), frecuente en las personas que practican atletismo y deportes que se realizan en terrenos duros. Se aprecia más en el sexo femenino que en el masculino, posiblemente por la presencia de mayor anchura pélvica.

¿Cómo saber si sufres de Condromalacia rotuliana?

El síntoma principal en las personas que padecen de condromalacia rotuliana es sentir dolor en la zona anterior de la rodilla, a ambos lados de la rótula o en la parte posterior de la rodilla (menos común). El dolor se puede producir luego de haber realizado actividad física (como correr) y puede empeorar en actividades cotidianas como bajar las escaleras.

El dolor puede volverse más intenso al tener la rodilla flexionada por un periodo de tiempo largo, como estar sentado en el trabajo o un viaje largo en coche.

En el caso de los corredores  el dolor se acentúa al aumentar el tiempo de entrenamiento o la velocidad de las series o cuestas, sobre todo en las bajadas.

Además de dolor también puedes sentir: sensación de inestabilidad en la rodilla, rigidez al hacer movimiento de flexo-extensión, y en el 50% de los casos se puede escuchar un “chasquido” al realizar movimientos de flexo-extensión.

Causas de la Condromalacia rotuliana

Las causas por las cuales se produce la condromalacia rotuliana pueden ser de distinto origen (es decir multifcatorial). En algunos casos es producida por desbalances mecánicos en los movimientos de la articulación, por causas metabólicas o externas.

Causas mecánicas

  • Una de las más comunes es la predominancia del vasto externo del cuádriceps.
  • Síndrome de “isquiotibiales cortos”, o rigidez de los isquiotibiales.
  • Rotación interna del fémur.
  • Caderas anchas que hacen que el fémur gire hacia dentro para andar con los pies alineados, por esta razón la condromalacia es más común en mujeres.
  • Pie plano, este por compensación hace que se genere un pie valgum, lo que hace que aumente la carga en la parte interna del pie. Por esta razón se debe tener cuidado al usar zapatillas desgastadas.

Causas metabólicas

  • Artritis.
  • Otras enfermedades reumatológicas como la gota.
  • Hábitos alimentarios, importante tener cuidado con los alimentos ácidos.

Causas externas

  • Accidentes que se generen fractura o dislocación.
  • Actividades que produzcan mucha tensión sobre la rótula como correr, saltar, entre otras.
  • Inmovilización mantenida, que impide buena nutrición del cartílago.

En los runners, de manera más específica las causas más comunes pueden ser: zapatillas desgastadas, correr por terreno excesivamente inclinado, correr siempre en el mismo sentido en una pista, pronación exagerada, desviación en las piernas, poco desarrollo del vasto interno o una hipertrofia del vasto eterno (que genera desalineación de la rótula) y padecer o haber padecido de síndrome de isquiotibiales cortos.

Grados del Condromalacia rotuliana

Existen varios niveles para determinar el estado y evolución de la condropatia rotuliana

Leve: Grado I

Reblandecimiento del cartílago articular, con pequeñas áreas con edema; 0,5 cm de afectación.

Moderada: Grado II

Fisuración y fragmentación del cartílago en un área menor a 1,3 cm.

Avanzada: Grado III

Fisuración y fragmentación en una zona mayor a 1,3 cm.

Grave: Grado IV

Fisuración que excede los 2 cm y exposición del hueso subcondral en algunas áreas, es decir el cartílago en esas áreas ha desaparecido.

Tratamiento de la Condromalacia rotuliana

El tratamiento normalmente comienza con reposo, que puede ser reposo parcial o activo, realizando otras actividades distintas al trote, como natación (evitando el estilo braza o pecho porque genera movimiento de flexo-extensión en la rodilla), ciclismo, pesas (movimientos que ayuden a fortalecer el vasto externo e interno para darle mayor sostén a la articulación) y algunos otros ejercicios sencillos, evitando siempre impactos y cargas fuertes sobre la articulación.

Los médicos suelen recetar en un inicio algunos medicamentos para disminuir la inflamación, el dolor y ayudar a mantener el cartílago. Algunos AINEs (diclofenaco o ibuprofen, entre otros) para disminuir la inflamación y dolor, así como analgésicos tópicos; sulfato de glucosamina que estimula la síntesis de algunos componentes del cartílago e inhibe las enzimas que lo destruyen; también sugieren el uso del condroitín sulfato que confiere al cartílago propiedades mecánicas y elásticas.

Cada tratamiento es diferente para cada persona que sufra de condromalacia rotuliana, según los síntomas que predominen, por lo tanto no hay un estándar de fisioterapia la cual realizar. Lo más importante es que haya una educación de la ergonomía, tu postura, la forma en la que realizas movimientos básicos como caminar. Algunos de los tratamientos en fisioterapia son: masajes, fortalecimiento de la musculatura adyacente, taping, ultrasonido, estiramiento, acupuntura, electroestimulación, entre otros.

Recomendaciones

Recomendamos primeramente acudir a un especialista que pueda tratarte de manera integral y acertada, nunca auto-medicarte o auto-diagnosticarte. Es importante poner nuestra salud en manos de profesionales.

En el caso de padecer de condromalacia rotuliana, tal vez te vendría bien el uso de una  cintilla rotuliana. Como mencionamos anteriormente debes calentar muy bien y estirar antes y después de cada entrenamiento, enfocándote en cuádriceps e isquiotibiales.

ver: Ejercicios de Condromalacia rotuliana

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