El Síndrome de Estrés Tibial mejor conocido como Periostitis Tibial, es una patología que se produce por la inflamación de la membrana que recubre el hueso de la tibia, denominada periostio.

Esta membrana se encuentra recubriendo el hueso en su parte externa, excepto en las superficies articulare e inserciones de ligamentos y tendones.

⚠️ Un estudio realizado en un grupo de corredores determinó que periostitis tibial es una de las lesiones que más comunes en atletas.

¿Dónde duele la periostitis tibial? El síntoma más común es el dolor, que se genera durante o después de la actividad física, en la zona de la tibia.

Causas de la Periostitis Tibial

Estudios realizados mencionan diferentes causas, ya sea por sobrecarga en el hueso que genera un proceso de adaptación y fortalecimiento; por inflamación del periostio y otras. Una de las teorías más aceptadas es la última.

Las posibles causas que pueden generar la inflamación del periostio son las siguientes:

  • No parar el entrenamiento cuando existe dolor y falta de estiramiento.
  • Vibración constante generada por actividad física repetitiva.
  • Tracción excesiva ejercida por los músculos a nivel de sus inserciones en el periostio, generada por la falta de flexibilidad de la musculatura.
  • Deficiencia biomecánicas: excesiva rotación de la cadera, torsión tibial externa aumentada, hiperpronación o una exagerada eversión del pie (al apoyar el pie) y valgo del retropié y corredores que caen con la punta del pie.
  • Entrenamiento excesivo, trotar sobre terreno irregular, duro o con muchas pendientes.
  • Zapatillas muy desgastadas, con poca amortiguación

Síntomas del Síndrome de Estrés Tibial

El síntoma principal es el dolor en la zona de la tibia (baja o superior), este se siente como una quemazón en esta zona. El dolor aumenta con el esfuerzo y algunas veces en la noche.

En algunas persona se evidencia  unas bolitas (en la zona del atibia) entre una capa de inflamación fina que se denomina “rosario periostico”.

El dolor se puede clasificar en cuatro estadios:

  • Durante el entrenamiento.
  • Antes y después de la actividad, sin afectar el rendimiento del entrenamiento.
  • Antes, durante y después del entrenamiento, afectando el rendimiento.
  • Dolor tan agudo que hace imposible realizar una sesión de trote.

Para definir bien los síntomas de la periostitis tibial, vamos a aclarar que existen dos tipos de periostitis tibial: anterior y posterior, siendo esta última la más frecuente.

Periostitis Tibial Anterior

A la palpación a nivel de musculo tibial anterior, se genera dolor. Este aparece en el margen anterior y superior de la tibia luego de un entrenamiento prolongado (carrera/senderismo). Si no se aplica un tratamiento el dolor se agudiza y puede ser tan intenso, que algunas personas lo describen como “si el musculo se hubiera separado del hueso”.

El descanso generalmente alivia el dolor, aunque a veces se generan fracturas por estrés, que hacen que el dolor persista.

Periostitis Tibial Posterior

Los síntomas son dolor y tumefacción dolorosa a la palpación. El dolor es recurrente, sordo y ubicado en el tercio externo de la parte posterior y medial de la pierna. Suele aparecer al inicio de la actividad y aumentar en el transcurso del ejercicio.

En fase avanzada puede aumentar el dolor y mantenerse tras el cese de la actividad. Puede ser desencadenado por la inversión del tobillo y al estar de puntillas.

Periostitis tibial anterior y posterior

¿Cómo tratar la periostitis tibial?

El tratamiento para la periostitis tibial más conocido e ideal es la fisioterapia. Sólo que requiere de reposo prolongado y el cese de la actividad, cosa que a muy pocos corredores les gusta.

Fase Aguda

En la fase aguda lo ideal es el reposo combinado con el uso de antiinflamatorios y la crioterapia. Aunque recomendamos reposo, este no puede ser prolongado porque conllevaría a la aparición de nuevas lesiones, el tiempo de recuperación y por ende del reposo va de 2 a 6 semanas.

La crioterapia se realiza mediante la aplicación de hielo en la zona afectada por 15 min/ 3 veces con descanso de 5 minutos entre cada aplicación, 3 veces al día.

Al pasar la fase aguda igual puedes aplicar crioterapia después de cada entrenamiento.

💡 Como alternativa a los antiinflamatorios, puedes optar por la terapia neural, que se basa en la aplicación de procaína diluida al 1%  mediante el uso de una jeringa, en la zona donde se genera el dolor. Esta terapia va a generar alivio del dolor de inmediato o a los 8 días. Debes acudir a un médico especialista para la aplicación de esta terapia y hacerlo una vez a la semana por 6 semanas.

Fase de recuperación

Luego de superar la fase aguda que es la más dolorosa, lo ideal es realizar “reposo activo” ejecutando actividades como la natación o trotar dentro de una piscina. Inclusive en este punto se puede correr con periostitis tibial pero  modificando el entrenamiento: disminuir distancia, intensidad, cantidad de sesiones, evitando superficies irregulares y duras, y así obtendrás grandes mejorías.

El masaje directo se puede realizar luego de que el dolor haya disminuido, ya que en este se ejerce bastante presión al realizarlo, pero es el que elimina el “rosario periostico”.

El vendaje de compresión también es de gran ayuda, porque así podrás evitar las vibraciones excesivas en el periostio, así como la sobrecarga y las tensiones. Por otra parte están los vendajes neuromusculares o “Kinesiología”, también producen mejorías, a través de la descarga de los músculos implicados, el objetivo es relajar el musculo y disminuir la carga en la zona inflamada.

Otra opción de tratamiento es la infiltración de plasma rico en plaquetas, que se cree podría ayudar a curar la periostitis tibial.

Estiramientos para prevenir la Periostitis Tibial.

Los estiramientos son ideales porque hacen que el musculo se acostumbre a aumentar su longitud, permitiendo un gesto deportivo amplio. Además, los estiramientos aumentan la secreción de lubricantes orgánicos, que hacen que no haya roce entre las fibras musculares

El estiramiento debes realizarlo antes del entrenamiento y luego del mismo. Va a estar enfocado en mejorar la flexibilidad de los músculos: gastrocnemios (Imagen 1), cuádriceps (imagen 2 y 6), flexores de la pierna (Imagen 3), abductores (Imagen 4), tibiales anteriores (Imagen 5) y gemelos (Imagen 6).  

Consejos: ¿Cómo evitar la periostitis tibial?:

Hay cuatro aspectos base para evitar el desarrollo de una periostitis, realizar estiramiento antes y después de cada entrenamiento. Como lo hemos mencionado anteriormente evitar superficies irregulares, terrenos duros y pendientes; preferir pistas de atletismo en buen estado para tener un factor externo de amortiguación, no correr en el mismo sentido y parar cada vez que haya dolor.

Muy importante el uso de unas buenas zapatillas que cuenten con buena amortiguación como las Saucony ISO Triumph 5; y el uso de medias de compresión también pueden ayudar.

Finalmente como tratamiento preventivo, sobre todo en aquellas personas que recaen en esta patología. Recomendamos asistir a un profesional de la salud, que analice la parte biomecánica del movimiento  y además recomiende unas plantillas personalizadas de ser necesarias.

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